Polonia debe aceptar una multa coercitiva de decenas de millones en el litigio sobre la mina de Turow tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Los jueces de Luxemburgo han autorizado a la Comisión Europea a compensar la multa con las reclamaciones polacas, confirmando así la decisión adoptada en primera instancia. Un acuerdo entre Polonia y la República Checa impedía cancelar la obligación de pago. El importe cobrado en la reclamación principal asciende a 68,5 millones de euros.
El trasfondo es un largo conflicto por la explotación de lignito en el triángulo fronterizo con Alemania y la República Checa, a pocos kilómetros de Zittau, en Sajonia. Polonia quería ampliar la explotación de la mina a cielo abierto de Turow. Los críticos temían que el nivel de las aguas subterráneas siguiera bajando y que se produjeran daños en los edificios.
En 2021, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ordenó detener la extracción de lignito tras una denuncia de la República Checa. Sin embargo, Polonia no cumplió. Por ello, el Tribunal impuso una multa de 500.000 euros por cada día que Polonia incumpliera la decisión. El dinero debía ir a parar al presupuesto común de la UE.