Según la ministra de Viticultura de Renania-Palatinado, los ocho estados federados con producción vinícola han acordado mejoras específicas en medio de la crisis de este sector. Según la titular del departamento, Daniela Schmitt (FDP), acordaron un documento conjunto en una cumbre vitivinícola celebrada en Rheingau (Hesse). El objetivo es crear unas condiciones marco estables, menos burocracia, mayor perfil de origen y calidad y más visibilidad para los vinos alemanes dentro y fuera del país.
El aumento de los costes, el menor consumo, el exceso de producción y la competencia internacional están poniendo bajo presión a la viticultura. El ministro de Viticultura de Hesse, Ingmar Jung (CDU), había invitado a representantes de Renania-Palatinado, Baden-Wurtemberg, Baviera, Sarre, Sajonia, Sajonia-Anhalt y Turingia, así como del Ministerio Federal de Agricultura, a la primera reunión de este tipo en el monasterio de Eberbach, cerca de Eltville.
La ministra Schmitt subrayó: "El vino alemán es uno de los mejores del mundo". Su actual cuota de mercado de sólo el 42% en Alemania no hace justicia a ello. Las muchas otras botellas de vino que hay en el mercado alemán son importadas.