Se ha archivado la investigación contra un antiguo empleado informático de la capital del estado federado de Dresde por el almacenamiento no autorizado de unos 270.000 archivos, entre ellos el censo electoral. El hombre, de 55 años, aseguró que nunca había utilizado los datos fuera del trabajo ni los había puesto a disposición de terceros, según anunció la fiscalía.
Tampoco había hecho más copias y había destruido los datos. Según la información facilitada, el hombre adujo un error relacionado con el estrés como motivo para guardar los archivos, que no pudo explicar con más detalle.