Después de hacer una llamada de emergencia, la persona ebria que llamó en Pulsnitz dio una persecución a la policía. El viernes por la noche, la joven de 24 años denunció un coche que, según ella, circulaba en línea serpenteante delante de ella, según la policía. Sin embargo, dio su propio número de matrícula, como descubrieron posteriormente los agentes. Cuando volvieron a llamar a la mujer, ésta hizo declaraciones cada vez más confusas.