Crece el descontento en los estados del este: los jefes de Gobierno de Berlín, Brandeburgo, Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Sajonia, Sajonia-Anhalt y Turingia se sienten abandonados en materia de transporte. Abogan por una ampliación más rápida de las infraestructuras y advierten del riesgo de discriminación.
«El Gobierno federal partió de la constatación de que, precisamente en dirección a Europa del Este, Polonia y la República Checa, las conexiones ferroviarias están totalmente rezagadas con respecto a las que existen con Francia y los países de Europa Occidental», afirma el presidente del Estado federado de Sajonia, Michael Kretschmer (CDU), a la agencia de prensa alemana. «Que no pase nada, que todo vaya tan a rastras, es una gran decepción».