Nunca ha habido un verano de fichajes como éste en el RB Leipzig. "Realmente hemos conseguido mucho. Hemos podido trabajar muchísimo. El objetivo era rejuvenecer la plantilla. Estamos totalmente convencidos de que vamos por el buen camino y hemos fichado a jugadores que encarnan el ADN del RB", declaró Marcel Schäfer un día después del cierre del plazo.
Cuarto de miles de millones de euros recaudados
En total, el club sajón de la Bundesliga recaudó un cuarto de miles de millones de euros. Los gastos ascendieron a 125 millones de euros. Además de las salidas más importantes, con Benjamin Sesko (80 millones) y Xavi Simons (60 millones), poco antes del cierre del plazo de traspasos también fueron traspasados Loïs Openda (Juventus de Turín), Eljif Elmas (SSC Nápoles) y Lutsharel Geertruida (AFC Sunderland). También hubo doce cambios en la plantilla y cuatro nuevos entrenadores.
Y entonces Schäfer, que ya había traspasado a Arthur Vermeeren (Olympique de Marsella), pudo fichar a un delantero de ensueño: el danés Conrad Harder (Sporting de Lisboa). El danés, de 20 años, llegó al Leipzig como campeón de Portugal y de Copa, y firmó un contrato de cinco años, hasta el 30 de junio de 2030. "Fue un acuerdo muy difícil", declaró Schäfer con una sonrisa y elogió al internacional danés: "Es un delantero muy físico, con una intensidad muy alta. No duda ni un segundo en rematar"