Tras el hallazgo de un dron con explosivos —sin detonador intacto— en el aeropuerto de Halle/Leipzig, muchos expertos vuelven a señalar rápidamente a Rusia como sospechoso. El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), se muestra más cauteloso y habla de un ataque «híbrido» por parte de «potencias extranjeras». El año pasado, tras los avistamientos de drones en los aeropuertos, el canciller Friedrich Merz (CDU) afirmó que el líder del Kremlin, Vladímir Putin, quería poner a prueba a Alemania. ¿Qué podría apuntar a favor y en contra de la autoría de Rusia? A continuación, algunas preguntas y respuestas:
Algunos expertos acusaron de inmediato a Rusia: ¿tienen razón?
A favor de la implicación de Moscú estaría el hecho de que Rusia cuenta con una tecnología avanzada en materia de drones y que, además, ha amenazado de forma más o menos descarada con reaccionar ante los envíos de armas de Occidente a Ucrania. Así, el Ministerio de Defensa ruso publicó también direcciones de empresas armamentísticas alemanas y de otros países europeos. El expresidente ruso Dmitri Medvédev, que sigue ejerciendo influencia como vicepresidente del Consejo de Seguridad Nacional, calificó a las empresas mencionadas como «una lista de objetivos potenciales para las fuerzas armadas rusas».
«A primera vista, hay indicios de que los servicios secretos rusos podrían estar implicados», afirma Matthias Uhl, experto en Rusia y en asuntos militares. Se atribuye al servicio de inteligencia militar ruso, el GRU, la responsabilidad de numerosas operaciones en Occidente. Sin embargo, a Rusia le resultaría difícil llevar a cabo una operación de este tipo en la actualidad, ya que sus agentes en Occidente se encuentran bajo estricta vigilancia.