En los próximos días están previstas nada menos que nueve asambleas extraordinarias de trabajadores en Volkswagen. Está en juego nada menos que el futuro del grupo y de las plantas de VW. La dirección de VW quiere reducir los costes y mejorar la competitividad. La plantilla, los sindicatos y los políticos temen por decenas de miles de puestos de trabajo y por las plantas de Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm.
¿Por qué es tan tensa la situación?
El grupo se enfrenta a unos costes elevados y a un entorno difícil. «La situación es más que crítica», afirmó recientemente el director general de VW, Oliver Blume, en una entrevista publicada en la intranet de la empresa y a la que ha tenido acceso la agencia dpa. Según Blume, VW gana demasiado poco como para poder financiar su futuro. Los recortes realizados hasta ahora no han sido suficientes. «Tenemos una estructura sobredimensionada. Eso nos hace a menudo demasiado lentos y demasiado complicados», explicó el director general de VW al describir el problema.