La directora del Centro Conjunto de Toxicología (GGIZ) de varios países desaconseja encarecidamente perder el tiempo con la inteligencia artificial y la propia investigación en internet en situaciones agudas. "Cada vez nos damos más cuenta de que la gente confía más en la IA cuando ocurre algo, incluso si se trata de niños", afirma Dagmar Prasa.
"Si un niño se traga algo, primero se pregunta a la IA si es posible una intoxicación; lo oímos una y otra vez y queremos advertir de ello", continúa la toxicóloga humana. Además, la IA sólo dispone de los conocimientos disponibles en Internet.