El ministro de Economía, Martin Dulig, se ha mostrado abierto a alternativas al coche eléctrico. "No puede haber una única solución perfecta", explicó el político del SPD el domingo. Él apuesta por la apertura tecnológica. Sin embargo, en su opinión, la eliminación progresiva de los coches nuevos con motor de combustión no ayudaría a nadie por sí sola. "Al fin y al cabo, los competidores chinos de los coches eléctricos se están poniendo al día rápidamente, especialmente en el campo de la movilidad eléctrica. No debemos perder este importante mercado"
Para que Alemania alcance sus objetivos climáticos a largo plazo, se necesitan más esfuerzos en el sector del transporte, subrayó Dulig. Para ello se necesitan vehículos con sistemas de propulsión alternativos. La industria automovilística de Sajonia es una de las pioneras en coches eléctricos. Este año, se espera que la producción en el estado aumente de 253.000 coches eléctricos el año pasado a unos 320.000.
Espera que esta tendencia continúe, dijo Dulig. Con inversiones de tres dígitos en la producción de módulos de baterías en las sedes de las marcas y los proveedores anteriores, la hoja de ruta está clara: "No hay forma de evitar la electromovilidad".