La Erzgebirgsklinikum, con unos 2.500 empleados, atraviesa dificultades financieras y ha solicitado el denominado procedimiento de blindaje protector. La atención a los pacientes en los cuatro centros de Annaberg-Buchholz, Stollberg, Zschopau y Olbernhau continuará sin restricciones, según la dirección del hospital. El objetivo del proceso es aplicar el plan de reorganización presentado en septiembre. Según la información facilitada, para ello se necesitarán unos 55 millones de euros.
Para supervisar el proceso de autoadministración, el tribunal del distrito de Chemnitz ha nombrado a un administrador para que asista a la dirección. El objetivo es estabilizar económicamente el hospital y preservar la mayoría de los puestos de trabajo, explicó el director gerente, Marcel Koch.