Bancos de arena al descubierto, transbordadores varados y, en ocasiones, hallazgos peligrosos en el lecho del río: las consecuencias de los niveles bajos de agua son visibles en muchos lugares. En el futuro, este tipo de situaciones podrían ser más frecuentes. En los últimos diez años se han registrado con notable frecuencia niveles extremadamente bajos en el Elba, afirma Daniel Bachmann, catedrático de hidromecánica — es decir, la ciencia que estudia el comportamiento y el movimiento del agua— en la Universidad de Magdeburgo-Stendal. Sobre todo en verano y otoño cabe esperar con mayor frecuencia niveles de agua muy bajos.
«En lo que respecta a los niveles de agua y los caudales, esto es sin duda excepcional», afirma Bachmann. En el nivel de Magdeburgo-Strombrücke se midieron 35 centímetros a principios de semana, diez centímetros menos que el mínimo anterior registrado en 2019. En 2025 se habían vuelto a alcanzar los 45 centímetros. «Llevamos en una situación de estiaje desde mayo. Es un periodo muy largo», explica Bachmann.