Los alcaldes de las ciudades del este de Alemania ven el Deutschlandticket al borde de la extinción a partir de 2024. La razón son los enormes costes adicionales para el transporte público en los próximos años, para los que el Gobierno federal se ha negado hasta ahora a proporcionar una compensación financiera, dijo el martes el alcalde de Leipzig, Burkhard Jung (SPD). Sólo en su ciudad, las necesidades de subvención para salarios, vehículos e infraestructuras se duplicarán de los 100 millones de euros actuales de aquí a 2030. Las ciudades también presionan para que se introduzcan cambios financieros en el alojamiento y la atención a los refugiados. Jung: "Necesitamos por fin un sistema permanente de financiación que se ajuste dinámicamente al número de refugiados y nos dé seguridad de planificación"
En vista de los recursos financieros actuales y de las siempre nuevas tareas, los alcaldes ven que sus ciudades se quedan cada vez más atrás en cuanto a inversiones. Señalaron estudios que cifran este retraso y las necesidades de inversión, por ejemplo, para el mantenimiento y la ampliación de ferrocarriles y carreteras, en varios cientos de miles de millones de euros en los próximos años.