Según un informe, Volkswagen calcula que los costes de la supresión de decenas de miles de puestos de trabajo y los posibles cierres de fábricas en Alemania ascenderán a hasta 16 000 millones de euros. VW calcula que solo la reducción de plantilla prevista hasta 2030 supondrá hasta 10 000 millones de euros, según informa la revista «Der Spiegel» citando la decisión del consejo de supervisión de la semana pasada y otros documentos internos. El dinero se destinaría, entre otras cosas, a programas de jubilación parcial, indemnizaciones y planes sociales. Según el informe, la dirección de VW, encabezada por Oliver Blume, calcula un coste total de unos 2.000 millones de euros para un posible cese de la producción de automóviles en Emden y Zwickau en 2031. En cuanto a la planta de vehículos industriales de Hannover y la sede de Audi en Neckarsulm, que se enfrentan a su cierre en 2032 y 2034, respectivamente, Volkswagen calcula unos dos mil millones de euros para cada una. Sin embargo, ya a principios de 2037, entre otras cosas, el ahorro en salarios habría compensado estos costes. Un portavoz de VW no quiso comentar las cifras. En un primer momento no quedó claro hasta qué punto este cálculo es realista. Los representantes de los trabajadores estiman que los costes son considerablemente más elevados. A modo de comparación, se toma como referencia la fábrica de Audi cerrada en Bruselas: el cierre de la planta, con algo más de 3.000 empleados, supuso un gasto de unos 1.600 millones de euros para la empresa de Ingolstadt. Sin embargo, en las cuatro plantas ahora amenazadas trabajan muchas más personas. El consejo de supervisión del fabricante de automóviles acordó la semana pasada por unanimidad un «plan de futuro» presentado por la junta directiva. Con estas medidas, el grupo pretende hacerse más sólido y competitivo. Se trata, por tanto, del «programa de transformación más profundo» de la historia de Volkswagen. El objetivo financiero principal del plan: el Consejo de Administración aspira a obtener una rentabilidad significativamente mayor para 2030. De cada 100 euros de facturación, se prevé que queden nueve euros de beneficio operativo. A mediados de año, la cifra era de 3,80 euros. Para ello, el grupo debe ser mucho más eficiente y reducir considerablemente los costes. Por ello, el Consejo de Administración tiene previsto, entre otras medidas, suprimir 50.000 puestos de trabajo en los próximos años, además de los ya previstos. La mitad de ellos podría recaer en Alemania. No obstante, los programas concretos de recorte de plantilla aún deben negociarse con los representantes de los trabajadores. Además, el Consejo de Administración no ve actualmente ninguna alternativa competitiva para las plantas de VW en Emden, Zwickau y Hannover, así como para la planta de Audi en Neckarsulm. El Consejo de Supervisión ha tomado nota de ello. No obstante, no se han decidido cierres. Más bien, se espera que para mediados de 2027 se presente un plan para una estructura de producción europea competitiva. Según se ha indicado, para las cuatro plantas amenazadas «se están estudiando, de forma paralela y complementaria, posibles usos alternativos». Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservadosVW se enfrenta a una reestructuración histórica
El futuro de las plantas es incierto