Tras más de tres meses, ha expirado en la República Checa el límite máximo de precios fijado por el Estado para la gasolina y el gasóleo. Sin embargo, en muchas gasolineras los precios solo subieron ligeramente, el equivalente a unos pocos céntimos de euro, según informó la agencia CTK. Según los expertos, se esperan subidas algo más pronunciadas en lugares muy concurridos, como las áreas de servicio de las autopistas.
El Gobierno del populista de derecha y multimillonario Andrej Babis había aprobado el límite máximo de precios de los combustibles a principios de abril como respuesta a la crisis energética provocada por la guerra con Irán. Los precios máximos permitidos se ajustaban a diario y, en los últimos días, se situaban en 43,41 coronas (aproximadamente 1,79 euros) por litro de gasolina y 42,13 coronas (alrededor de 1,74 euros) por litro de gasóleo. Los representantes del sector de las gasolineras criticaron la medida desde el principio, calificándola de paso «desafortunado» e «innecesario».