El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, ha defendido el endurecimiento de los controles fronterizos alemanes durante su primera visita a la República Checa. "Alemania tiene un fuerte efecto magnético sobre la inmigración ilegal en el mundo", dijo el político de la CSU. Esto debe reducirse y las cifras deben seguir disminuyendo".
El político de 54 años reconoció una carga de trabajo adicional para la policía, pero subrayó que los controles estaban surtiendo efecto. También se pide apoyo a las aduanas. Los controles aleatorios, incluso en los pasos fronterizos más pequeños, se están llevando a cabo de forma inteligente.
Al mismo tiempo, Dobrindt se pronunció a favor de soluciones paneuropeas. El nuevo Gobierno federal rojinegro dejaría de actuar como freno de Bruselas a la hora de desarrollar medidas conjuntas contra la inmigración ilegal.