A pesar de las críticas, el Ministerio de Transportes checo prosigue sus esfuerzos para mejorar la navegabilidad del Elba hasta la frontera con Sajonia. La dirección responsable de las vías navegables, RVC, ha encargado ahora un nuevo peritaje para examinar el impacto medioambiental de tal proyecto. Así lo anunció un portavoz del ministerio en Praga. Se trata del tramo del Elba entre Usti nad Labem (Aussig en el Elba) y la frontera estatal con Alemania.
Se van a estudiar varias opciones y sus efectos: tanto la construcción de una presa como la construcción de varias presas, así como alternativas como el uso de buques de poco calado. "La solución más eficaz sería la construcción de una única presa, la presa de Decin, a las afueras de Decin", explica el ministerio. El objetivo es garantizar una profundidad de paso de 140 centímetros para los buques de carga y pasaje en más de 345 días. En más de 180 días de un año medio, debería ser incluso de 220 centímetros.
Un procedimiento anterior fue cancelado en 2019. El contrato para el nuevo informe se adjudicó a un consorcio checo formado por las empresas Portos, Az-Geo y Ecological Consulting. Los costes equivalen a unos 1,3 millones de euros. Está previsto que el procedimiento de evaluación del impacto ambiental transfronterizo concluya en 2027. "Esperamos contar con todas las autorizaciones necesarias para 2031 y empezar a ejecutar los planes al año siguiente, en 2032", declaró el director de RVC, Lubomir Fojtu.