Un dron cargado de explosivos en un aeropuerto alemán: el incidente ha desatado la alarma, y el ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), ha interrumpido sus vacaciones para acudir urgentemente a Leipzig. Qué preguntas se plantean y cuál es la situación de la seguridad en el país.
¿A qué se refiere Dobrindt cuando habla de un «escenario de atentado híbrido»?
Los ataques o amenazas híbridos no tienen como objetivo una confrontación directa, y mucho menos militar, sino que pretenden, ante todo, generar inseguridad. Las medidas se llevan a cabo de forma encubierta y pueden incluir ciberataques, influencia política o espionaje.
A menudo se considera que los Estados son los instigadores, como por ejemplo Rusia, a la que se acusa de llevar a cabo campañas de desinformación en países occidentales. Dobrindt se mostró cauteloso a la hora de señalar culpables, pero afirmó que nos enfrentamos a una competencia que «posiblemente también incluya a potencias extranjeras», que, al parecer, querían contribuir a generar una considerable incertidumbre en Alemania.