Los torneros de todo el mundo dejaron volar las virutas en Olbernhau el fin de semana, atrayendo a muchos visitantes y curiosos interesados. A veces se formaban colas en la entrada, dijo el domingo el organizador Martin Steinert, del Centro de Torneado de Madera de Erzgebirge. Calculó el número de visitantes en unas 3.500 personas. Los aficionados no sólo procedían de Sajonia, sino también de otras regiones de Alemania y del extranjero, incluso de Hawai y Australia.
"La fascinación del torneado de madera reside en la interacción entre la técnica y el diseño", explicó Steinert. En la reunión se hicieron demostraciones de diversas técnicas. Allí se torneaban desde figuras de filigrana hasta cuencos de dos metros de diámetro, en definitiva, cualquier cosa que se pueda sujetar en un torno.
El centro de atención fue el intercambio de ideas entre unos y otros. También hubo demostraciones, exposiciones y una feria de herramientas. También hubo presentaciones de instituciones especializadas en torneado de madera y otras técnicas artesanales relacionadas con la madera.