La intervención del director general de VW, Oliver Blume, en Zwickau no ha aportado claridad a los trabajadores sobre el futuro de la planta. «No se han respondido las preguntas clave», afirmó el primer delegado de IG Metall Zwickau, Thomas Knabel. Mike Rösler, presidente del comité de empresa general de Volkswagen Sajonia, habló de un «ambiente agridulce». No se han dado las respuestas que muchos esperaban, pero tampoco ha habido malas noticias, explicó Rösler. De camino a casa, algunos trabajadores se mostraron decepcionados por la intervención de Blume en la asamblea de empresa. La planta de Zwickau, junto con las de Emden, Hannover y Neckarsulm, figura entre aquellas cuyo futuro más allá de 2030 es, por el momento, incierto. Actualmente trabajan allí unas 8 000 personas. Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservados