La empresa energética de Alemania Oriental VNG ve riesgos para los contratos de importación a largo plazo y, por tanto, para la seguridad del suministro en Alemania como consecuencia de los nuevos requisitos de la UE para reducir las emisiones de metano. "Si no se encuentran soluciones prácticas, se pondrán en peligro precisamente los contratos que necesitamos urgentemente para nuestra seguridad de suministro", declaró el director general, Ulf Heitmüller, a la Agencia Alemana de Prensa.
Los contratos a largo plazo, clave para el suministro
Según VNG, la situación del suministro se ha estabilizado en comparación con la crisis energética de 2022, gracias en parte al gas natural licuado (GNL), que se transporta a las terminales por barco y allí se vuelve a convertir en gas, así como a una mayor variedad de fuentes de suministro. Sin embargo, con un 20,7% (a 22 de febrero), el almacenamiento de gas en Alemania es significativamente inferior al de años anteriores. "De cara al próximo invierno, vemos como un reto llenar las instalaciones de almacenamiento", dijo Heitmüller.
Por eso precisamente los contratos de suministro fiables y a largo plazo son fundamentales para la seguridad del abastecimiento, y podrían verse sometidos a presión si no se cumplen los objetivos. Esto se aplica en particular a las fuentes de suministro fuera de la UE. Según su propia información, VNG es el único importador alemán que compra gas natural directamente de Argelia por gasoducto desde 2024.
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