"Ningún cierre" a los actos asesinos de la llamada Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU): ese fue el lema de la inauguración del nuevo centro de documentación. A partir de ahora, el centro conmemorará a las víctimas del terrorismo de derechas en Chemnitz, los antecedentes y los fallos de las autoridades de seguridad. Al mismo tiempo, se dedica a las tareas que se plantean para una democracia defensiva. En la inauguración, a mediodía, los nombres de las diez víctimas de la NSU fueron leídos en voz alta y repetidos por los participantes.
Abdulla Özkan, víctima del atentado con bomba de clavos del 9 de junio de 2004 en Colonia, declaró: "Este acto no sólo cambió mi vida, sino la de muchas personas de nuestra comunidad para siempre". No hay que olvidar que la responsabilidad de tales actos también recae en los políticos. No basta con documentar. "No debemos olvidar lo que también formaba y forma parte de nuestra realidad: ¿Por qué no se investigó antes a los autores del NSU? ¿Por qué se miró para otro lado durante años, se encubrió y se fracasó?"
Al final, familiares y víctimas subieron al escenario y plantearon varias reivindicaciones, entre ellas el pleno acceso a los expedientes, indemnizaciones adecuadas, ayuda sostenible para las víctimas de actos de violencia justos y formación de los empleados públicos para reducir la discriminación y los prejuicios. "Esperamos que este centro de documentación se convierta en un lugar de aprendizaje, curación y justicia", dijo Özkan.