La alianza "Derecho a la escuela para todos" ha reclamado plazas suficientes para niños de familias refugiadas en las escuelas de Sajonia. En una carta abierta al ministro presidente, Michael Kretschmer, y al ministro de Educación, Christian Piwarz (ambos de la CDU), señalan que unos 1.500 niños y jóvenes esperan actualmente una plaza, lo que incumple la obligatoriedad de la enseñanza y viola el derecho fundamental a la educación. El Sindicato de Educación y Ciencia (GEW) parte de una cifra aún mayor.
"La educación escolar es un derecho humano y se aplica a todos los niños y jóvenes independientemente de su pasaporte. El Estado Libre de Sajonia está violando este derecho con graves consecuencias. Estos niños y jóvenes pierden innecesariamente un tiempo valioso que les resultará difícil o imposible recuperar más adelante", explicó Claudia Maaß, subdirectora de GEW. También se retrasa el aprendizaje de la lengua alemana, un requisito básico para la escuela, la integración y la participación social.