El marchador alemán Jonathan Hilbert sufrió una depresión tras su medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio hace cuatro años. Se sometió a tratamiento psicoterapéutico, según declaró Hilbert a la radio Mitteldeutscher Rundfunk. "Fue extremadamente crucial que me admitiera a mí mismo que necesitaba ayuda profesional"
Después de su éxito en los Juegos Olímpicos -el mayor de su carrera hasta la fecha- cayó en un agujero mental, dijo Hilbert. Además, su disciplina favorita, la marcha de 50 kilómetros, fue eliminada del programa olímpico. El de Turingia no pudo con la nueva distancia de 35 kilómetros.