Tres años después del accidente del teleférico del monte Jested, en la localidad checa de Liberec, cerca de la frontera alemana, la autoridad de supervisión ferroviaria ha detectado graves defectos técnicos en su informe final. El choque de una de las dos cabinas el 31 de octubre de 2021 provocó la muerte de un empleado ferroviario y daños materiales por valor de casi 400.000 euros. La casualidad quiso que en la cabina siniestrada no hubiera pasajeros durante 34 viajeros.
La causa inmediata del accidente fue la rotura de un cable del tren, algunos de cuyos hilos presentaban una corrosión considerable. Como consecuencia, la cabina se deslizó sin control cuesta abajo. Un sistema automático de frenado de emergencia debería haberlo evitado. Sin embargo, éste había sido retirado en el pasado, en contra de la normativa legal y la documentación técnica.