Además de expropiar Rosneft Deutschland como propietaria mayoritaria de la refinería de petróleo PCK de Brandeburgo, el Gobierno alemán está estudiando otras soluciones. Según un informe publicado el jueves en el diario Handelsblatt, la Cancillería Federal y el Ministerio Federal de Finanzas tienen reservas sobre la expropiación. Esto se debe a la preocupación por las represalias rusas a través de la expropiación de empresas alemanas en Rusia y las elevadas reclamaciones de indemnización, informó el periódico citando a círculos gubernamentales. Así lo confirmaron a dpa fuentes gubernamentales, así como una reunión entre representantes del Gobierno alemán y de la parte rusa.
El Handelsblatt informó de que hace unos días hubo una reunión con el jefe de Rosneft, Igor Sechin, en Estambul. Según fuentes cercanas a los participantes, en la reunión se discutió que la nacionalización no continuaría por el momento bajo ciertas condiciones. Por el contrario, la parte rusa se abstendrá de emprender acciones legales contra una nueva prórroga de la tutela existente. Según el periódico, esto daría tiempo a los rusos para encontrar un comprador para Rosneft Deutschland.