En el marco de la reestructuración en curso de la empresa de lignito Leag, la organización ecologista Greenpeace ha exigido a los Estados federados de Sajonia y Brandeburgo que soliciten la protección de los acreedores. Según ha anunciado la organización, el bufete de abogados Günther ha enviado la correspondiente solicitud, iniciada por Greenpeace, a los ministros presidentes y a las autoridades mineras de ambos estados. Greenpeace considera que la estructuración del Grupo pone en peligro las disposiciones legales sobre recultivación.
El motivo es la preocupación de que los estados federados puedan tener que hacer frente a costes multimillonarios por la recultivación de antiguas minas a cielo abierto. "Es un escándalo cómo los propietarios de Leag quieren repercutir sus costes al público en general desprendiéndose de activos valorados en miles de millones", declaró Karsten Smid, experto en energía de Greenpeace. Los gobiernos de los Estados federados deben protegerse de esta situación.