Según el experto en automoción Werner Olle, la planta de VW en Zwickau está a las puertas de su tercera reinvención. Tras la nueva puesta en marcha en 1990 y la transformación en la primera fábrica pura de coches eléctricos de Europa a partir de 2018, ahora se trata de entrar en la economía circular, explicó Olle a la Agencia Alemana de Prensa. "Como emplazamiento moderno de producción y logística, Zwickau reúne las condiciones ideales para convertirse en un centro europeo de desguace y diagnóstico de vehículos eléctricos"
Otros fabricantes europeos ya están activos en este ámbito, subrayó el cofundador del Instituto de Automoción de Chemnitz (CATI) de la Universidad Tecnológica de Chemnitz. Se refirió a Renault, Stellantis y, desde este año, Toyota. Las condiciones de partida en Zwickau son comparables a las de Toyota en Burnaston (Reino Unido). De momento, se fabrican allí unos 10.000 vehículos al año, dice Olle. En Burnaston también se seguirán fabricando coches nuevos, como también está previsto para Zwickau.