Los conocimientos y la experiencia únicos de la capital sajona en la investigación del hormigón de carbono podrían aprovecharse para la construcción de un nuevo puente Carola en Dresde. Según el profesor Manfred Curbach, del Instituto de Estructuras de Hormigón de la Universidad Politécnica de Dresde, este material ya ha demostrado su eficacia en la construcción de puentes y también sería ideal para el cruce del Elba.
Primeras referencias del material de construcción del futuro
El "Cubo", el primer edificio de hormigón de carbono del mundo, ya está en pie en Dresde, al igual que un pabellón de deportes, el primer edificio público, con un techo de 19 metros de altura. "El uso del carbono como material de refuerzo tendría un gran atractivo", afirma Curbach. El material consiste en hormigón y un refuerzo de fibras de carbono en forma de esteras y varillas. El carbono no se oxida. "El carbono es completamente inerte y no desea adherirse a ningún material"
El hormigón utilizado normalmente en la construcción con carbono es, por tanto, un material de alta resistencia con muchos menos poros que los hormigones convencionales. Su resistencia química es, por tanto, mucho mayor y el hormigón de carbono también tiene muchas ventajas en términos de durabilidad.