Tras sufrir un infarto en julio, el líder del grupo parlamentario del Partido de Izquierda, Sören Pellmann, reclama un enfoque más abierto del estrés y la tensión en la política. "Muchos diputados creen que no les afecta. La enfermedad es un tabú en política como lo es en la sociedad, ya sea psicológica u orgánica, la dependencia aún más", declaró Pellmann a Die Welt.
Él mismo llevaba tiempo planteándose si hablar públicamente de su infarto. "Había otras opiniones en la oficina: Estás mostrando debilidad, no pareces resistente, tu oponente político podría aprovecharse de ello", dijo el miembro del Bundestag por Leipzig. Sin embargo, había recibido sobre todo ánimos y deseos de recuperación.
Según su propio relato, Pellmann, de 48 años, sufrió el infarto en julio tras unas reuniones con su grupo parlamentario en Renania del Norte-Westfalia. "Por la noche, en el hotel, noté presión en la zona del pecho y mi ritmo cardíaco aumentó drásticamente. Mi smartwatch mostraba un pulso de 159. Menos de una hora después de llegar al hospital, estaba en cuidados intensivos y ya me habían operado". Desde entonces, hace más deporte, come más sano y, como resultado, ha perdido 22 kilos de peso. El líder del grupo parlamentario de izquierdas volvió a la política en octubre.