Un estudio demuestra que el racismo en las autoridades alemanas rara vez se manifiesta en hostilidad abierta. Más bien, se oculta en rutinas, ámbitos de decisión y estructuras organizativas. Así lo confirma el estudio "Instituciones y racismo" (InRa), financiado por el Ministerio Federal del Interior. Se trata del estudio empírico más completo realizado hasta la fecha sobre el racismo en las instituciones estatales, según la Universidad de Leipzig, que dirigió el estudio.
Durante un periodo de tres años, los investigadores examinaron en diez lugares centros de empleo, autoridades de inmigración, policía, justicia, sanidad, juventud y oficinas de orden público, así como trabajo social. Además, en un subproyecto se examinaron cuatro autoridades federales. En total, el estudio conjunto consta de 23 proyectos individuales.