Más de siete meses después del plazo inicialmente anunciado, unos 150 refugiados que antes vivían en Kenia han llegado a Alemania en avión. Según la Agencia Alemana de Prensa, muchos de ellos proceden de Sudán del Sur, algunos del Congo, otros de Somalia y otros de otros países africanos.
Entre las personas que se consideran especialmente vulnerables hay varias mujeres solas con hijos. Un empleado de Pro Asyl observó la llegada de los refugiados al aeropuerto de Halle/Leipzig.
A principios de mayo, el anterior gobierno alemán había impuesto una suspensión temporal de las admisiones, alegando las negociaciones de coalición en curso entre la CDU, la CSU y el SPD. El Ministerio Federal del Interior, dirigido en aquel momento por Nancy Faeser (SPD), anunció que por el momento no se asumiría ningún compromiso de nuevas admisiones a través del programa de reasentamiento con la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).