El planeado viaje a Rusia de varios políticos de la AfD ha sido duramente criticado. El secretario general de la CSU, Martin Huber, acusa al partido de traición. "Los diputados de AfD viajan a Rusia para hablar con el Kremlin sobre la reivindicación de los intereses rusos. Eso es traición", declaró a Handelsblatt.
La AfD ha sido durante mucho tiempo el "portavoz de Moscú", dijo Huber. "Cualquiera que permita que los secuaces de Putin dicten su política no es un patriota, sino una marioneta y un riesgo para nuestro país".
El experto en política exterior de la Unión Cristianodemócrata (CDU) Roderich Kiesewetter también reaccionó indignado. Rusia es un "Estado terrorista"; los políticos de AfD se convirtieron deliberadamente con su viaje en un instrumento de la guerra híbrida contra Alemania y Europa. Según declaró a Handelsblatt, Rusia apoya deliberadamente la "creación de partidos del Kremlin como la AfD" para debilitar la democracia alemana.