En protesta contra la política económica del gobierno alemán, activistas del movimiento de protesta "Rebelión contra la extinción" han teñido de verde el agua de las fuentes de Dresde y de otras numerosas ciudades de Alemania. Según el movimiento de protesta, en Dresde están afectadas las fuentes de la plaza del Teatro y la fuente "Schalenbrunnen" de la plaza Dippoldiswalder Platz. Según los activistas, se utilizó uranina, un colorante no tóxico que brilla de color verde y se utiliza en la industria del agua para detectar fugas en las tuberías. La acción pretende llamar la atención sobre lo que los manifestantes consideran una política de gas excesivamente favorable a las empresas por parte de la ministra federal de Economía, Katherina Reiche (CDU), a quien los manifestantes acusan de "lavado verde".
La semana pasada, el gabinete del gobierno alemán presentó un proyecto de ley sobre la construcción de nuevas centrales eléctricas de gas. Las nuevas centrales de gas están destinadas a garantizar la seguridad del suministro de electricidad en el marco de la eliminación gradual del carbón prevista para 2038 y a actuar como respaldo en el futuro, en "oscuros doldrums" con baja generación de energía solar y eólica. La cuota de las energías renovables en el consumo de electricidad aumentará hasta el 80% en 2030. En el primer trimestre de 2026, el porcentaje se situaba en torno al 53%.