Los estados federados alemanes, junto con sus homólogos de Bélgica, Austria y Polonia, han advertido a la Comisión Europea del riesgo de que se reste poder a las regiones. En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, dejan claro que la probada política de cohesión europea no debe ponerse en tela de juicio durante el periodo de financiación de 2028 a 2034. La carta está en poder de la Agencia Alemana de Prensa. El trasfondo de estos temores son las consideraciones sobre una mayor centralización de las decisiones a nivel nacional. En opinión de los estados federados, esto amenaza con provocar recortes financieros masivos en las regiones de la UE y, al mismo tiempo, una fuerte pérdida de capacidad de decisión. «Europa se encuentra bajo una enorme presión en la competencia internacional. Es fundamental que fortalezcamos nuestra economía, impulsemos la innovación y garanticemos nuestra seguridad», declaró el jefe del Gobierno de Sajonia, Michael Kretschmer (CDU). Para ello, habría que reforzar, en lugar de debilitar, el margen de maniobra de las regiones. Sin embargo, según los planes actuales, Sajonia se enfrenta a una reducción a la mitad de las ayudas de la UE. «Esto es un error. Por eso luchamos juntos para que las regiones sigan decidiendo de forma autónoma sobre el desarrollo de su territorio. Europa necesita regiones fuertes y cercanía a los ciudadanos, en lugar de nueva burocracia.» Según Kretschmer, se requiere continuidad y fiabilidad para no poner en peligro los logros alcanzados. «Sajonia se ha beneficiado de la política de cohesión de la UE como casi ninguna otra región de Alemania. Desde la reunificación, han llegado al Estado Libre más de 20 000 millones de euros en ayudas. Los hemos invertido de forma inteligente en educación, infraestructuras y el medio rural». Por ello, se espera que la Comisión Europea «corrija el peligroso rumbo de centralización emprendido» en las negociaciones en curso. De lo contrario, las regiones se enfrentan a una pérdida masiva de importancia. Los firmantes de la carta advierten con insistencia de que un traspaso de competencias decisorias y de gestión al ámbito nacional socavaría los principios fundamentales de subsidiariedad y colaboración. Por ello, exigen, en particular, una participación obligatoria de las regiones en los futuros planes de colaboración nacionales y regionales, una dotación financiera adecuada para el ámbito regional y la soberanía decisoria sobre el uso de los fondos asignados a nivel regional. Al mismo tiempo, instan a que se mantengan las condiciones de cofinanciación y los plazos realistas para la ejecución de los programas de ayuda. Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservadosLas regiones quieren decidir sobre su desarrollo de forma autónoma
Las regiones europeas se enfrentan a una pérdida masiva de importancia
Exigencia de participación vinculante