Los estados federados alemanes, junto con sus homólogos de Bélgica, Austria y Polonia, han advertido a la Comisión Europea del riesgo de que se reste poder a las regiones. En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, dejan claro que la probada política de cohesión europea no debe ponerse en tela de juicio durante el periodo de financiación de 2028 a 2034. La carta está en poder de la Agencia Alemana de Prensa.
El trasfondo de estos temores son las consideraciones sobre una mayor centralización de las decisiones a nivel nacional. En opinión de los estados federados, esto amenaza con provocar recortes financieros masivos en las regiones de la UE y, al mismo tiempo, una fuerte pérdida de capacidad de decisión.