El escritor Nino Haratischwili (42 años) percibe un progresivo retroceso de la libertad de expresión. "No quiero desesperar y, sin embargo, me desespera que en nuestro bastión democrático estemos imponiendo imperceptiblemente la censura a uno de los mayores bienes, como es la libertad de expresión", dijo Haratischwili en un discurso sobre la democracia, que pronunció en Leipzig el día en que se conmemoraba la revolución pacífica de 1989.
La autora y directora teatral de origen georgiano afirmó que se trata de una censura del pensamiento bienintencionado y políticamente correcto que ya no admite peros. "Estamos censurando el lenguaje y censurando la historia al tratar de erradicar el mal con buenas intenciones, como si eso fuera a deshacer la historia"
"Pasamos constantemente de puntillas sobre el verdadero problema por miedo a que alguien pueda sentirse ofendido. Y se hace por una buena causa, claro. Pero al final, ¿qué más da lo que haya motivado la censura? Tanto si lo prohíbe un autócrata como la comunidad liberal, ¿el resultado no es el mismo al final?"