A pocos días del comienzo de la Feria del Libro de Leipzig, el secretario de Estado de Cultura, Wolfram Weimer, suscita nuevas críticas. Además del debate sobre el Premio Alemán de las Librerías, el comisario de Cultura y Medios de Comunicación (BKM) está causando indignación con la decisión de que la Biblioteca Nacional Alemana de Leipzig no obtenga por el momento una quinta prórroga.
"Todos los días hay malas noticias de política cultural procedentes de la Cancillería Federal", dijo Olaf Zimmermann, director gerente del Consejo Cultural Alemán, refiriéndose a la Biblioteca Nacional Alemana.
La biblioteca había anunciado que Weimer había decidido no realizar la ampliación prevista. Con ella se pretendía crear un espacio a largo plazo para recoger y almacenar libros y otros soportes. La capacidad de almacenamiento en Leipzig está casi agotada. Ya se habían invertido unos siete millones de euros en la planificación.