En la autocaravana del presunto saboteador de la red eléctrica se ha hallado un cuaderno con anotaciones manuscritas sobre más de 160 objetivos de sabotaje ya perpetrados y otros posibles. Así lo ha comunicado el ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul (CDU), a la Comisión de Interior del Parlamento regional. «No solo hemos detenido al presunto autor de los atentados, sino que con ello es posible que hayamos evitado otros atentados». Además, el hombre de 48 años habría indicado al juez de instrucción otros siete lugares que había utilizado como almacenes, según Reul. La policía ya ha encontrado pruebas en tres de esos lugares. La policía está comprobando estas pistas. El sospechoso está guiando actualmente a los agentes en un coche patrulla hasta los distintos lugares. Más de 1.700 policías de Renania del Norte-Westfalia han participado en la operación —la investigación y la búsqueda del hombre de 48 años—. Dos agentes de la policía de autopistas localizaron finalmente al hombre el martes por la mañana gracias a la hierba pisoteada que, cerca de Weisweiler, se adentraba 200 metros en unos matorrales desde un camino rural. «En realidad, no participaban en la búsqueda del hombre, pero demostraron tener el instinto adecuado», afirmó Reul. El hombre se había escondido allí en una tienda de campaña bien camuflada e invisible desde el helicóptero de la policía. El sospechoso no opuso resistencia durante su detención. Entretanto, se han dictado dos órdenes de detención contra el sospechoso. La Fiscalía Federal sigue estudiando la posibilidad de hacerse cargo de la investigación. En una de sus cartas de reivindicación, el sospechoso citó como motivo la lucha contra la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles. «La idea del agresor: al parecer, quería atacar de forma muy específica la estabilidad de la red eléctrica y, con ello, provocar básicamente un apagón», afirmó Reul. Sin embargo, ni siquiera se produjo un corte de electricidad para la población. En Renania del Norte-Westfalia se han detectado hasta ahora más de 40 dispositivos de lanzamiento de cohetes. «Todo parecía fabricado de forma bastante profesional», afirmó Reul. Se han encontrado otros dispositivos, entre otros lugares, en Brandeburgo y Sajonia. Además, durante un registro en su domicilio registrado en Gevelsberg se incautaron sustancias para la fabricación de artefactos explosivos. No se disponía de información relevante para la seguridad del Estado sobre el sospechoso. Hasta el momento tampoco hay pruebas de que haya cómplices ni de que haya sido dirigido por potencias extranjeras. «Nuestra infraestructura crítica debe protegerse mejor», exigió Reul. Los operadores necesitan derechos más claros y amplios. «Una valla de los años noventa no protege las redes del siglo XXI». La ley marco sobre infraestructuras críticas debe concretarse sin más demoras mediante numerosos reglamentos legales. Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservadosUna tienda de campaña bien camuflada
Se exige una mayor protección