El insolvente fabricante de tranvías Heiterblick, con sede en Leipzig, ha dado un paso decisivo hacia su rescate. Los acreedores han aprobado el plan de saneamiento, según ha anunciado la empresa. Esto despeja el camino para la continuación de las operaciones y la adquisición prevista por el fabricante polaco Pesa.
Aprobación judicial
El plan fue votado en el Tribunal de Distrito de Leipzig el miércoles. Prevé una reestructuración completa de las estructuras financieras y operativas. El objetivo es garantizar la competitividad de la empresa y conservar unos 250 puestos de trabajo.
Según la empresa, el procedimiento de autoadministración podría concluir en las próximas semanas. A ello está vinculada la finalización de la absorción por parte de Pesa, acordada en diciembre.