Calor, frío, camiones pesados: Dresde quiere medir con sensores cómo afectan estos factores a las carreteras. Para ello, la capital del estado está instalando barras de medición en el asfalto en cinco puntos del centro de la ciudad. Otros municipios también se beneficiarán de estos datos. Hasta ahora, se han registrado principalmente grietas y surcos como indicadores del estado de las carreteras. El ayuntamiento quiere prevenir este tipo de daños. De lo contrario, ya sería demasiado tarde, según explicó Peter Lebelt, del departamento de control técnico de la Oficina de Carreteras y Obras Públicas. Con los datos recopilados mediante los sensores se pretende predecir la rapidez con la que envejece la carretera. El objetivo es tomar medidas, a ser posible, antes de que aparezcan las grietas. El software que se está programando para ello será de código abierto y, por lo tanto, de libre acceso, también para otros municipios. Los sensores miden el peso y la temperatura. En cuanto al peso, se tienen en cuenta sobre todo los camiones. Aunque se registran los coches, no se incluyen en los modelos de cálculo, según Lebelt. El asfalto reacciona de forma diferente al peso en condiciones de frío y calor. «En invierno es muy duro y en verano puede ser más blando», explicó. Ya hay otros tres puntos de medición y está previsto añadir uno más. Al mismo tiempo, hasta septiembre, un vehículo especial recorrerá Dresde recopilando datos sobre los daños en la calzada, es decir, baches, surcos, elevaciones y grietas. El proyecto cuenta con una financiación de 1,3 millones de euros. Estos proceden, en parte, de fondos del Instituto de Crédito para la Reconstrucción (KfW) y, en parte, de fondos de la capital del estado federado, Dresde. El proyecto forma parte del proyecto piloto «Smart City» de la ciudad y de la Universidad Técnica de Dresde. Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservadosParte de la «ciudad inteligente»