El hombre alto y de aspecto agresivo se sienta en el asiento del regional exprés y saca la barbilla. En lugar de mostrar un billete, gruñe provocativamente al revisor y le deja claro que tampoco le dejará hablar con él. "¡Piérdete!", le grita.
En este caso, la escena es sólo una escenificación y forma parte de un curso de formación en asertividad para los revisores de los trenes de cercanías de Deutsche Bahn en Erfurt, Turingia. Pero los revisores de los trenes se encuentran cada vez más en situaciones como ésta, o incluso peores, con los pasajeros. A principios de febrero, una agresión mortal a un revisor durante un control de billetes en Renania-Palatinado puso de manifiesto lo peligroso que puede ser este trabajo.