Porsche cree que mantiene el rumbo tras la controvertida decisión de mantener los modelos de combustión en el programa durante más tiempo. "No lo veo como una marcha atrás", dijo el miembro del Consejo de Producción Albrecht Reinold en Leipzig. Habló de adiciones a la estrategia de productos que pretenden satisfacer distintas necesidades del mercado. Al mismo tiempo, Reinold dejó claro que Porsche sigue comprometida con la electromovilidad. La estrategia eléctrica seguirá adelante. "La sostenibilidad no nos abandonará", afirmó.
Ahorrar sin que el cliente se dé cuenta
Al mismo tiempo, Reinold anunció mejoras en la eficiencia. "Hay que reducir significativamente la complejidad que el cliente no ve", dijo. El trabajo de costes es crucial, pero de tal forma que el cliente no lo note.
Porsche había anunciado que mantendría los modelos de combustión en el programa durante más tiempo del previsto anteriormente. Esto supondrá unos gastos especiales de unos 1.800 millones de euros, con lo que el coste total de la reorganización del Grupo ascenderá a unos buenos 3.100 millones de euros. El Consejero Delegado, Oliver Blume, habló de "trastornos masivos en la industria del automóvil" y se refirió a las nuevas realidades del mercado y a las exigencias de los clientes.
De la vía rápida a la crisis
Las cargas están sumiendo a Porsche de lleno en la crisis: el descenso de las ventas, especialmente en China y EE.UU., así como los aranceles de importación estadounidenses hicieron que el beneficio neto del Grupo cayera más de un 70%, hasta los 718 millones de euros, en el primer semestre del año. Volkswagen y la empresa matriz Porsche SE también rebajaron sus previsiones debido a la carga de mil millones de euros.
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