El cascanueces de Erzgebirge se está convirtiendo en un jugador de equipo. Si antes era conocido como un anciano de aspecto adusto que hacía palanca para enfrentarse a las nueces duras como un lobo solitario, ahora el cascanueces es un trabajo en equipo. Para ello, el fabricante de juguetes de madera Markus Füchtner, de Seiffen, ha desarrollado el "Knack-Dialogue" junto con jóvenes diseñadores y creadores autónomos. Los nueve nuevos personajes se venderán este mes en una subasta internacional en Leipzig. El taller de Füchtner está considerado la cuna del cascanueces de Erzgebirge, inventado por su tatarabuelo Wilhelm. Siguiendo la tradición, representan a las autoridades: Rey, Húsar, Forestal. Markus Füchtner también se ha dedicado a ello.
Hace un año, la agencia hamburguesa Scholz & Friends le propuso desempolvar el cliché del anciano del Cascanueces, cuenta Füchtner. "Al principio pensé: Dios mío, ¿adónde va esto?". Pero los bocetos de diseño le maravillaron, sobre todo la idea de una imagen especular del rey y la reina.