La eliminación de pintadas ilegales en edificios públicos cuesta a Dresde, capital del estado federado de Sajonia, decenas de miles de euros cada año. Sólo este año ya se han adjudicado contratos por un total de 60.000 euros, según anunció el lunes el ayuntamiento. Esto supone la mitad del presupuesto anual disponible para este fin. Las pintadas ilegales "desfiguran" el aspecto de la ciudad y también perturban la sensación subjetiva de seguridad, declaró el lunes el primer edil Jan Donhauser (CDU). "Mi objetivo es eliminar de forma sostenible los grafitis de la propiedad municipal"
Además de la educación, la eliminación y la persecución, se está promoviendo intensamente el arte del grafiti legal y se están habilitando zonas para ello, según Donhauser. Ya hay seis zonas en la ciudad que están bien utilizadas. Es importante mostrar tolerancia cero con los grafitis ilegales y las manchas de color, afirma Donhauser. Sin embargo, para reducirlos, el objetivo es también aumentar la aceptación mutua entre pintores y escépticos.