El sol y el aumento de las temperaturas atraen a las abejas fuera de sus colmenas en Sajonia. Aprovechan el tiempo primaveral no sólo para su vuelo de limpieza, sino también para recoger nuevo alimento, explica el apicultor Peter Gruner. Cuida unas 80 colonias en Mülsen (distrito de Zwickau). Actualmente se alimentan de acónitos de invierno, campanillas de invierno, avellanas y azafranes. Según Gruner, allí recogen sobre todo polen para alimentar a sus crías. La flor del sauce les proporciona entonces la primera fuente importante de néctar.
El vicepresidente de la Asociación de Apicultores de Sajonia subraya que no es raro que las abejas salgan volando a finales de febrero. Esto se debe a que no hibernan y abandonan sus colmenas a partir de una temperatura de 10 a 12 grados. Otros años, esto ya ha ocurrido a finales de diciembre. Es una buena oportunidad para que los apicultores miren dentro de las colmenas para comprobar el estado de las colonias. Esto mostrará lo bien que han superado el invierno hasta ahora.