La amenaza de despidos y cierres de plantas en Volkswagen está causando resentimiento en la fábrica de motores de Chemnitz. "La plantilla está enfadada", dijo el presidente del comité de empresa, René Utoff, tras una reunión de trabajo. Alrededor de 1.000 empleados participaron en la reunión y saludaron a Thomas Schmall, Director Técnico de VW, con un concierto de silbidos. Utoff criticó el hecho de que Schmall no hubiera presentado ninguna solución nueva, sino que se hubiera limitado a repetir lo ya conocido. Acusó a la dirección de VW de jugar con los miedos de la gente y echar leña al fuego con amenazas. Dijo que muchos alemanes del Este, en particular, todavía guardan recuerdos negativos de la transformación que siguió a la reunificación.
Volkswagen ha anunciado que realizará ahorros sustanciales en su marca principal y ya no descarta cierres de plantas y despidos obligatorios. El telón de fondo es el exceso de capacidad de las fábricas alemanas. Esto significa que se fabrican más coches de los que VW puede vender. Las soluciones presentadas hasta ahora son inaceptables, subraya Utoff. En cambio, ve grandes sinergias que podrían realizarse dentro de la empresa para aumentar la rentabilidad. En su opinión, una semana de 4 días también podría ayudar a asegurar el empleo.