«Holger, ya no puedo más». Con palabras como estas, los vecinos se le acercaban desesperados para queles escuchara y le contaran sus penurias, cuenta Holger Quellmalz, alcalde honorífico de Oberwiera, en el distrito de Zwickau. El origen del mal: un aerogenerador que, desde finales de 2023, ha encendido los ánimos y ha privado del sueño a algunos vecinos. Llevan mucho tiempo luchando contra esta instalación, cuyo coste asciende a 10 millones de euros, y ahora parecen haber alcanzado su objetivo: se va a derribar. Un caso probablemente único en todo el país.
«No tenemos industria. Nuestro mayor contribuyente al impuesto sobre actividades económicas es la cooperativa agrícola», explica el político de la CDU. Por eso surgió la esperanza de una nueva fuente de ingresos cuando se construyó el aerogenerador. Sobre todo porque el operador vive aquí. Con una altura de buje de 169 metros, en su momento se consideraba el aerogenerador más alto de Sajonia y, según los cálculos, debía suministrar electricidad a hasta 5.000 hogares particulares. Más tarde se iba a añadir un segundo aerogenerador del mismo tipo. Sin embargo, el viento ha cambiado notablemente en este pueblo de algo más de 1.000 habitantes. Este tipo de proyectos ya no cuentan con el apoyo de la mayoría aquí, afirma Quellmalz.