Tras doce años de minucioso trabajo, un coche clásico celebra su resurrección: el Horch 14-17 PS Tonneau. Se considera que fue el primer coche construido en Zwickau, y fundó la tradición de fabricación de automóviles de la ciudad, que continúa hoy en día. Como no se pudo encontrar ningún coche de estas características, los Amigos del Museo August Horch decidieron construir una réplica, explica Bernd Czekalla, director de la asociación, a la Agencia Alemana de Prensa. "Nuestro objetivo era conseguir que el vehículo circulara". Él y sus colegas pudieron recurrir a un catálogo y dibujos, así como a un motor original, que fue desmontado y reconstruido.
El vehículo, ahora apto para circular, iba a ser presentado oficialmente el miércoles por la noche. La carrocería es de madera, con sólo algunas partes como los guardabarros y el capó de chapa. En su interior se esconde un motor con cuatro bloques de cilindros y encendido por magneto. Las luces se encienden con carburo. El volante está a la derecha, con una palanca para el acelerador de mano. Otra palanca lateral permite al conductor elegir entre tres marchas. El coche tenía capacidad para un total de cinco personas en sus asientos de cuero, que parecían un sofá. Según un catálogo del pasado, el coche era capaz de alcanzar más de 60 kilómetros por hora, explicó Czekalla. Se dice que se construyeron unas 50 unidades.
