Tras la semifinal de la Copa de la DFB entre el RB Leipzig y el VfB Stuttgart se produjo un violento altercado que está dando que hablar. Al parecer, el origen del conflicto fue una pegatina del 1. FC Lok Leipzig que un aficionado había colocado en la zona de salida del bloque de invitados. A continuación, dos hinchas del RB le habrían robado los auriculares y la chaqueta.
El incidente obligó a acudir a los servicios de seguridad, cuya intervención fue calificada de excesivamente dura por testigos presenciales. La situación, ya de por sí tensa, se agravó aún más cuando otros aficionados se solidarizaron con los agresores. La policía de Stuttgart, que estaba investigando a 15 hinchas por diversos delitos como robo, agresión y alteración del orden público, se vio obligada a intervenir con porras y gas pimienta. Hubo heridos en ambos bandos, entre ellos un agente de policía de 26 años, dos guardias de seguridad y cuatro aficionados del RB.
Tras el incidente, 107 aficionados de los Red Bulls fueron detenidos temporalmente para determinar su identidad. Se les permitió regresar a casa después de unas horas, mientras que 15 personas siguen bajo investigación.