La policía y el servicio veterinario se han desplazado esta mañana para llevar a cabo una importante intervención en una granja privada de tigres situada en Dölzig, cerca de Leipzig. El objetivo es garantizar que se cumplan las órdenes oficiales, según ha declarado el portavoz de la Oficina del Distrito de Sajonia del Norte, Thomas Seidler. A mediados de mayo se escapó un tigre de las instalaciones de una antigua artista de circo. Un ayudante de 72 años resultó gravemente herido en el incidente. La policía abatió al animal.
La administración del distrito había exigido a la domadora que mejorara las condiciones de cría de los tigres. Para ello se había fijado un plazo que ya ha vencido. Las medidas concretas que las autoridades han tomado en las instalaciones se darán a conocer una vez concluida la intervención, según Seidler.
Las autoridades exigen a la propietaria que cumpla con los requisitos de un denominado «informe sobre mamíferos». Según este, debe disponerse de un recinto exterior de al menos 200 metros cuadrados para uno o dos tigres, y por cada animal adulto adicional deben añadirse 100 metros cuadrados más. Tras el abatimiento del tigre, según datos de las autoridades, aún vivían ocho animales en las instalaciones.